
En un día soleado, entre las once de la mañana y las cinco de la tarde, una instalación de autoconsumo suele producir más electricidad de la que consume la vivienda. La nevera, el router y algún electrodoméstico no bastan para gastar todo lo que generan los paneles. Esa energía que sobra se llama excedente. No se pierde: sale a la red eléctrica y la compañía te la descuenta de la factura.
Qué es la compensación simplificada
La mayoría de viviendas y pequeños negocios se acogen a la compensación simplificada de excedentes, regulada por el Real Decreto 244/2019. Es la modalidad pensada para instalaciones de hasta 100 kW y no obliga a darse de alta como productor ni a hacer declaraciones especiales.
El funcionamiento es sencillo. Cada mes tu comercializadora suma la energía que has comprado a la red y la que has vertido. Después resta de tu factura el valor de lo vertido.

Cuánto te pagan por cada kWh que viertes
Aquí está la parte que más confunde. El kWh que viertes no vale lo mismo que el kWh que compras. Cuando compras energía pagas la energía, los peajes, los cargos y los impuestos. Cuando la viertes solo te abonan el valor de la energía, que depende del tipo de tarifa:
- Tarifa regulada (PVPC): los excedentes se valoran según el precio del mercado mayorista en cada hora. Cambia cada día y suele ser más bajo en las horas centrales, cuando hay más producción solar en toda España.
- Mercado libre: cada comercializadora fija su precio de compensación en el contrato. Algunas pagan un precio fijo y otras lo ligan al mercado. Entre ofertas hay diferencias grandes.
Por eso la regla de oro del autoconsumo sigue siendo la misma: la energía que más rinde es la que gastas en el momento en que la produces. Poner la lavadora, el lavavajillas o el termo a mediodía ahorra bastante más que verter esa energía a la red.
El límite que casi nadie te cuenta
La compensación simplificada solo puede rebajar el término de energía de la factura. Nunca puede dejarlo por debajo de cero dentro del mismo periodo de facturación. El término de potencia, el alquiler del contador y los impuestos se pagan igual.
En la práctica, en los meses de más sol puede ocurrir que viertas más energía de la que podrías compensar. Ese sobrante, en la modalidad básica, se pierde. Para aprovecharlo, algunas comercializadoras ofrecen lo que llaman batería virtual o monedero solar: guardan en euros lo que no se ha podido compensar y lo aplican en facturas posteriores. Cada compañía tiene sus condiciones, y a veces esa ventaja tiene una cuota mensual.
Qué revisar en tu contrato de luz
- Precio de compensación de excedentes. Un precio de compra de la energía barato no sirve de mucho si te pagan muy poco por lo que viertes.
- Si ofrece batería virtual y qué cuesta, para no perder excedentes en verano.
- Permanencias y cuotas ligadas al servicio de autoconsumo.
- Que la compensación aparezca en la factura. Cuando la instalación queda legalizada, la distribuidora y la comercializadora tienen que activarla. Si pasan los meses y en tu factura no aparece ningún descuento por excedentes, hay que reclamarlo.
¿Merece la pena instalar más placas para vender más?
Normalmente no. Como el kWh vertido se paga mucho menos que el comprado y la compensación tiene un tope mensual, sobredimensionar la instalación solo para verter suele alargar la amortización. Lo razonable es dimensionarla según tu consumo real. Por eso en GelcorSolar pedimos las facturas de un año antes de proponer un número de paneles.
Si quieres que revisemos tus facturas y te digamos cuánta energía te sobraría y cómo aprovecharla, pídenos un estudio sin compromiso. Instalamos en Sevilla y alrededores.


